Un papamóvil sostenible

Un papamóvil sostenible

Un inventor británico diseña una “Bergocleta” libre de emisiones y totalmente blindada

A simple vista puede parecer una broma, pero lo cierto es que se trata de un invento realmente ingenioso: un papamóvil verde, austero y que no contamina. Una creación del británico Yannick Read, que se presentó hace escasas semanas en el Urban Velo. Divinidad sostenible. La idea salió de la Asociación de Transporte Ambiental, una organización de automovilismo sostenible afincada en Londres. Y nada más recibir el reto, Read, se puso manos a la obra para diseñar esta joya al servicio del Vaticano. Por supuesto, en Bluemove Carsharing saludamos la iniciativa. El popecycle es un vehículo libre de emisiones, totalmente eléctrico y muy silencioso. Una limusina blindada que funciona a pedales (la primera de su historia) y que estará lista a finales de verano. Su precio rondará los 200.000 euros, la mitad de lo que cuesta el actual papamóvil, según han indicado los miembros de la Asociación. La moto-bici incorpora células fotovoltaicas instaladas en el techo para alimentar el sistema, un sistema de oxígeno independiente para casos de emergencia, focos de bajo voltaje en el interior y una carrocería a prueba de explosiones. El pontífice iría sentado en el interior de una jaula totalmente blindada y cubierta. Tiene una velocidad media de 6 Km/h. pero si la situación se complica y las cosas se ponen peliagudas, entrará en acción un motor eléctrico extra y el Papa Francisco podrá escapar a una velocidad de 64 Km/h. Aunque en internet la gente se lo ha tomado a risa, lo cierto es que Bergoglio (defensor de los pobres, de la austeridad, de los discursos llanos y amigo de la cercanía) lleva quince años utilizando el transporte público como cualquier mortal y no resultaría extraño que decidiese mostrar al mundo su compromiso con la sostenibilidad llevando su mensaje a lomos de una “papacleta” sostenible. No es la primera vez que la iglesia se lanza a la evangelización sostenible. En los últimos años sus miembros han puesto en marcha una especie de “estrategia verde” con ciertas políticas de apoyo a los vehículos de cero emisiones. De hecho, el papamóvil de Benedicto XVI era un coche eléctrico. Imaginen la sorpresa de Bergoglio cuando se encuentre este verano en la puerta de su domicilio un enorme paquete, envuelto en papel reciclable y con un lazo verde y bien grande. Recemos para que el nuevo Papa pedalee y porque broten en el mundo los carriles bicis y porque millones de feligreses se replanteasen su movilidad y su forma de vida. De momento el Vaticano no se ha manifestado. Veremos qué pasa en el futuro.